BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES

Las buenas prácticas ambientales son acciones sencillas y cotidianas para reducir el impacto ambiental negativo en el hogar y el trabajo, basadas en las 5R (rechazar, reducir, reusar, reutilizar, reciclar). Incluyen ahorrar agua y energía, gestionar correctamente los residuos, priorizar el transporte sostenible y consumir responsablemente para conservar recursos naturales